Gato, Resaca, Relax, Chill Out, Camacho
¿DÓNDE EXISTIERON SUNTUOSOS PANTEONES DE GATOS?
¿TIENEN PODERES CURATIVOS LOS GATOS?
¿CUÁNTAS RAZAS Y COLORES DE GATOS HAY?
¿SON DE ANGORA LOS GATOS DE ANGORA?
¿ES DE SIAM EL GATO SIAMES?
¿HAY GATOS SIN COLA?
¿HAY GATOS CALVOS?
¿QUE TAN PESADO PUEDE SER UN GATO?
¿HASTA CUÁNTOS AÑOS PUEDE VIVIR UN GATO?
¿HASTA CUÁNTOS GATITOS PUEDE TENER UNA GATA?
El animal hogareño por tradición es el gato, ya que no sólo es un hábil centinela contra los roedores, sino un mimoso huesped para sus amos y un divertido pasatiempo de juegos para los niños.
Sin embargo, como todo animal doméstico, los gatos requieren cuidado y ciertas precauciones, ya que transmiten la rabia, la difeteria y a algunas personas les ocasionan alergias, comezones y sarpullidos.
La palabra gato proviene de la raíz indo-europea ghad, y con ligeras variantes así se le llama en inglés, francés, italiano, ruso, portugués, alemán, latín, griego, quechua, árabe y, por supuesto, en español.
En el antiguo Egipto, se llamaba al gato bast, que quiere decir: arañador, y su símbolo sagrado era, como ya dijimos en una entrega anterior, la diosa Bastet.
Y ya que nos hemos referido a Egipto, alrededor de mil años antes de nuestra era, se edificaron en las riberas del Nilo suntuosos cementerios para gatos, que se consideraban lugares sagrados.
En excavaciones hechas por los arqueólogos, se encontraron en fastuosas tumbas, criptas, mausoléos y templos, además de momias de gatos, infinidad de ricas estatuas y figurillas de éstos, bellamente labradas en oro, plata, bronce y otros valiosos materiales, adornadas con piedras preciosas, que eran objeto de veneración.
Por el contrario, en la antigüedad, los chinos y japoneses tenían la creencia de que los gatos tenían facultades curativas.
Los japoneses pretendían curar los cólicos, poniendo sobre el vientre del enfermo a un gato negro.
Y según los médicos chinos, afirmaban que la compañía de un gato era el mejor remedio contra la epilepsia y la melancolía.
Y aún en nuestros días, en varias partes del mundo, se cree que el contacto con la piel del gato es una medicina infalible contra el reumatismo, por lo que muchos enfermos acostumbran que su gato duerma en su cama.
Aunque los gatos son animales muy fecundos, debido a su incorregible promiscuidad, no se ha logrado obtener más de una treintena de razas, a pesar de las cuidadosas cruzas que se ha tratado de realizar con ellos.
Entre las razas más famosas, figuran el gato europeo, castellano o común, de pelaje atigrado y ojos verdes, de mayor propagación en todo el mundo.
El gato de angora, que aunque parezca un contrasentido, no procede de la ciudad de Angora, hoy llamada Ankara, sino de Persia, y se caracteriza por su largo, reluciente y sedoso pelaje. Éste, es una variante del gato persa, y puede morir asfixiado por la abundancia de su pelaje, si no se le cepilla con frecuencia y debidamente.
El gato siamés, que tampoco procede de Siam, sino de Birmania y Malasia. Es famoso por la elegancia de su figura y por sus ojos azul zafiro.
El gato Man, procedente de la Isla de Man, en el norte de Irlanda, carece por completo de cola y tiene bastante desarrolladas las patas posteriores. Una curiosa leyenda cuenta que estos felinos haraganes se demoraban para subir al Arca de Noe, y que éste, enojado, cerró violentamente la puerta pillándoles la cola, y así la perdieron.
El pelaje de los gatos, de las diferentes especies, es muy variado: desde los clásicos blanco y negro, y café, hasta el castaño, gris, dorado, jaspeado, anillado, plateado, azul, violáceo y, lo más asombroso, los hay también en tono rosado.
Y por si fuera poco, la última hazaña de los criadores es el gato sin pelo, gato calvo.
El gato de mayor peso de que se tiene memoria, fue un blanco llamado Santa Claus, de San Francisco, California, que a la edad de 8 años pesó 18 kg.
Por otra parte, el gato conocido de más larga vida, fue la gatita Pussy Cat, nacida cerca de Londres, la que llegó a la avanzada edad de 36 años, y murió soltera, como su dueña.
Y, finalmente, la madre gatuna más fecunda de la actualidad fue una gata siamesa azulosa, también de Inglaterra, llamada en inglés La Coqueta del Barrio. Y qué bien le vino el nombre, porque tuvo 108 mininos, en solo 9 partos de 12 gatitos cada uno, como si creyera que eran más baratos por docena.
Algunos dicen por ahí que los gatos son ingratos; sin embargo, recordemos estos pensamientos que algún resentido sentimental dejó escritos:
Dicen, que de los animales
el ser más infiel, y más ingrato,
es, primero la mujer,
y después le sigue el gato.

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